De la violencia de género al secuestro monoparental

Esta semana hemos conocido un caso de secuestro monoparental que podría llevar a la madre a estar 5 años sin poder ver a su hijo e, incluso, a la cárcel. Todo empezó en 2014, cuando la acusada no se presentó en el punto de encuentro familiar acordado donde debía dejar a su hijo para que el padre lo recogiera.

La acusada, que había denunciado previamente a su ex pareja por un intento de atropello, decidió unilateralmente trasladarse a vivir desde Avilés a Madrid por miedo hacia su pareja. Al llevarse al niño sin el consentimiento del padre, ni tener informes favorables de los Equipos de Intervención Técnica de Apoyo a la Familia, la mujer ha cometido un delito por el que en estos momentos está siendo juzgada.

La defensa de la madre ha presentado las calificaciones positivas que ha recibido el niño en el nuevo colegio a modo de prueba. Además, también presentó la denuncia que interpuso en Gijón cuando acusó a su ex pareja de intentar atropellarla con su coche, algo que el juez no ha tenido en cuenta ya que ésta había sido sobreseída por falta de pruebas.

La mujer quiso poner tierra de por medio ya que, tal y como han reconocido su abogado, informes psicológicos y del perito, sufría estrés que le podía conducir a realizar actos irracionales. Los informes concluyen que tiene los rasgos típicos de una víctima que actúa bajo los efectos del miedo y que éste fue el motivo principal por el que se mudó, llevándose a su hijo con ella.

El juicio todavía se está celebrando por lo que aún no existe una sentencia hacia esta madre quien, por querer huir de una situación de violencia de género, ha cometido un delito de secuestro parental.

Ante un caso de secuestro parental o antes de realizar una acción imprudente e impulsiva como esta, lo primero es acudir a un abogado especializado para que os pueda aconsejar qué hacer para recuperar al menor.

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