El secuestro parental es un delito penado con la cárcel

La sustracción de un menor por parte de uno de sus progenitores es un delito castigado con la cárcel desde el año 2002. En este año, se decidió que el Código Penal estableciera penas de entre dos y cuatro años de cárcel y la inhabilitación del derecho de patria potestad (los deberes y derechos en relación con los hijos) entre cuatro y diez años.

Hasta entonces, en caso de secuestro parental no había ningún tipo de responsabilidad penal: la única consecuencia a algo así era la devolución de los niños (si la autoridad pertinente lo ordenaba). A no ser que el estado a donde se habían llevado al niño secuestrado no hubiera firmado el famoso Convenio de La Haya que, en ese caso, las posibilidades de que volviera a España eran nulas.

Gracias a dicha reforma penal esto cambió: ahora se puede denunciar un secuestro y emitir una orden de búsqueda y captura internacional. Sin embargo, toda realidad tiene dos caras: la mayoría de los condenados que esquivan su ingreso en prisión. ¿Cómo puede ser? Si el progenitor rapta al niño sin incumplir ninguna resolución judicial previa, muchos abogados opinan que por cómo está redactado el artículo del Código Penal, sólo habría una responsabilidad administrativa.

De ahí la importancia de contar con un buen abogado que defienda, sobre todo, los derechos del niño.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *