El secuestro parental tiene sus consecuencias: Caso Carrascosa

Podría parecer normal o frecuente que si una pareja se divorcia, uno de ellos se lleve a los hijos en común a su lugar de origen sin importarle si los menores podrán mantener la relación con su otro progenitor del que les separa.

Esto, sin embargo, se denomina Sustracción (Internacional) de Menores. O, más comúnmente conocido como secuestro parental. Es importante conocer la existencia de este delito si queremos evitar las consecuencias que, cometiéndolo, acarrearían. Sí, es un grave delito.

Es posible que María José Carrascosa desconociera esta información. Sin embargo, vivió en primera persona sus efectos: la española se separó de su pareja estadounidense y, durante el proceso de otorgar la custodia a uno o ambos progenitores (el tribunal español y el estadounidense diferían sobre el tema), se llevó a su hija de 6 años a España. Cuando viajó sola a EEUU, fue arrestada e ingresada en prisión durante casi diez años por secuestro parental (aunque la pena, inicialmente, fue de 14 años).

Fue puesta en libertad condicional a finales del pasado mes de abril. Sin embargo, muchos medios contaban la noticia como ejemplo de madre luchadora. Otros, consideraban que no ha habido señal alguna de arrepentimiento por haber sustraído a la menor.

Aunque es de Ley que la sustracción de menores debe estar penalizada, ¿son catorce años apartada de su hija un castigo proporcional? ¿Es una forma válida de escarmentar a un padre cuando lleve a cabo un delito así? Como ven, es un caso complicado que puede ser abordado desde varias perspectivas, puesto que los tribunales de cada país otorgaron la custodia a progenitores diferentes. Ha llegado a convertirse en uno de los casos más conocidos en EEUU en los que está implicada una persona española. La polémica por el caso Carrascosa está servida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *