La Guardia Civil evita un secuestro por parte de una mujer a sus nietos

La noche del martes, una mujer de origen magrebí (Amal I. B.) paseaba con sus dos hijos menores por Collado Villalba (Madrid). Sus dos hijos, de 9 y 6 años, estaban bajo su custodia. También iba con ellos otro hijo de 16 años cuya tutela era ejercida por el exmarido de Amal. Fue en ese momento en que fue aborada por su exsuegra con dos de las hijas de ésta, quienes entre las tres trataron de llevarse a la fuerza y con violencia a los menores. Y huyeron con ellos.

La separación de Amal con su exmarido había sido de lo más tormentosa. Aunque ella vive en Alicante, el hombre se encontraba en Marruecos. Previendo que las tres mujeres secuestraron a los menores para llevárselos a su padre, fue rápidamente a dar parte a la Guardia Civil de Villalba.

La Guardia Civil era consciente de que si los menores llegaban a Marruecos, el proceso de retornarles sería mucho más complicado. Por lo que comenzaron inmediatamente las investigaciones con el fin de evitar que los niños pudieran salir de España.

Las investigaciones les llevaron a la casa de Fátima, tía de los menores y una de las que llevaron a cabo el secuestro, quien tenía su domicilio en la misma localidad. Ahí tenían todo preparado para la huida, hacia la estación de autobuses de Méndez Álvaro con el fin de llegar a Algeciras y cruzar el Estrecho hasta Marruecos.

En la casa de la mujer también estaba el otro menor de 16 años, pero por voluntad propia, habiendo sido testigo de la sustracción de los menores por parte de su abuela y sus tías. Pocas horas después, los agentes detuvieron a Fátima en su domicilio y a su hermana, quien se presentó voluntariamente en las dependencias policiales.

Sin embargo, no dieron con el paradero de los menores y de su abuela. Fueron localizados en el autobús que iba en dirección a Algeciras, cuando todavía circulaba por la provincia de Córdoba. Allí recuperaron a los menores que se encontraban en perfecto estado y la abuela fue detenida.

A las tres mujeres (la abuela y dos tías de los menores) se les imputa un delito de sustracción de menores, del cual se considera al padre el inductor y autor intelectual del delito.

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