¿Matrimonio o unión de hecho?

Cuando una pareja es estable, sienten que llega el momento de dar “el paso”. Sin embargo, con la introducción de nuevos tipos de uniones, dicho “paso” conlleva una nueva decisión: ¿nos casamos o nos registramos como pareja de hecho?

Los derechos y obligaciones son diferentes en cada caso. Lo mismo se puede decir de los inconvenientes o ventajas derivadas de ambos. Conocer las peculiaridades de cada uno nos ayudará a tomar una mejor decisión.

En primer lugar, es necesario ser conscientes de que en el caso de las uniones de hecho, cada comunidad autónoma tiene sus peculiaridades. La mayoría de las regiones tienen su propia normativa al respecto. Por ejemplo: en Navarra o Cataluña es en donde más aspectos se asemejan la unión de hecho y el matrimonio.

Con todo, existen aspectos comunes a todo el país de las uniones de hecho. Algunos de ellos son los siguientes:

  • El matrimonio por parte de alguno de los componentes de la pareja es incompatible con la unión de hecho. Tampoco se permite mantener varias relaciones similares con efectos jurídicos.
  • No se podrá llevar a cabo una unión de hecho en caso de que una de las partes pueda estar incapacitado o que exista un vínculo de parentesco directo.
  • Los subsidios que se reciben por motivo de maternidad o paternidad son los mismos tanto si proceden de una unión de hecho o de un matrimonio.
  • Debe ser una unión estable de dos personas mayores de edad o, en el caso de ser menores, que hayan convivido un tiempo X (determinado por cada comunidad) ininterrumpidamente o que hayan tenido hijos comunes.
  • El matrimonio y la unión de hecho gozan del derecho a la asistencia sanitaria. Sin embargo, el matrimonio lo obtiene desde el momento del casamiento y la pareja de hecho deberá probar –con la inscripción en un registro o a través de la escritura pública– que ha transcurrido un mínimo de un año de convivencia continuada.
  • En ambos casos se puede adoptar.
  • La Ley de Arrendamientos Urbanos explicita el derecho de subrogación en el caso de que el titular del contrato fallezca. Sin embargo, la pareja de hecho debe acreditar dos años de convivencia.

A parte de estas similitudes, existen una serie de diferencias con respecto al matrimonio. Entre ellas:

  • La imposibilidad de hacer la declaración de la Renta conjuntamente. Además, la fiscalidad es más alta en casos de donación cuando lo hace una pareja de hecho.
  • Otro tema importante en lo que difieren por completo el matrimonio y la unión de hecho es en lo relativo a las herencias. Si uno de los miembros de la pareja de hecho fallece, no tendrá derecho a heredar a no ser que haya un testamento. Sin embargo, en el caso de haber matrimonio, la ley otorga unos derechos automáticos como el de recibir todos los bienes.

Éstas son algunas de las diferencias y similitudes entre el matrimonio y la unión de hecho. Lo cierto es que el número de parejas de hecho ha ascendido, como es el caso de Cataluña en que hay un total de 343.123 parejas de hecho (tres veces más que las que existían hace diez años).

Si desea más información o ser asesorado por abogados especializados en el Derecho de Familia, puede contactar con nosotros aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *