El Tribunal Supremo absuelve a un hombre por la denuncia falsa de abuso por parte de su hija menor de edad

Un hombre de 44 años fue condenado en 2013 a siete años de cárcel por una denuncia de abusos sexuales por parte de su hija de 12 años. La sentencia fue despedida por la Audiencia Provincial de Almería, afirmando que dichos abusos se dieron en Antas en 2009.

Sin embargo, el Tribunal Supremo (TS), un año después, estima que la Audiencia de Almería no tuvo presentes testimonios clave (ofrecidos durante el juicio oral, en el que existían “dudas razonables” sobre la credibilidad de las palabras de la niña) y que no existen pruebas de los hechos imputados “más allá de tener por tales que la menor denunciante convivía con su padre el tiempo en que la denuncia fija los hechos imputados”. Es por ello que el TS entendió que la sentencia de la Audiencia violaba la presunción de inocencia del padre de la niña. Este nuevo fallo del Supremo anula al anterior.

Los magistrados del Supremo accedieron a las declaraciones de un hermano –que en el momento de los supuestos abusos tenía 16 años de edad– durante la vista oral. Él declaró que cuando sucedieron los presuntos hechos, él compartía habitación con su hermana. Esto hace que la denuncia de la menor no fuera verosímil. Además, añadía, en 2012 su hermana le había reconocido que le había denunciado en falso por presiones de la madre –quien estaba separada del otro progenitor–.

Tampoco se tuvieron en cuenta en la primera sentencia las declaraciones de la nueva pareja del acusado: en el momento en que la menor convivía con ellos en Antas, el hombre –que es camionero– no se había separado de esta nueva pareja durante las pocas noches en que había podido estar en la casa.

De igual manera, el Supremo destacó que se obvió un tema básico que ponía en entredicho el testimonio de la joven quien ya tenía antecedentes de denuncias falsas (había denunciado a su madre y a su nueva pareja por maltrato y, posteriormente, se retractó).

Por todo esto, la defensa del imputado basó su recurso en que la condena de la mencionada Audiencia Provincial no respetaba la presunción de inocencia que garantía constitucional. El TS se muestra de acuerdo con la defensa y absuelve al imputado.

La sentencia del TS dice así: “De esa recopilación de resultados probatorios, omitidos en la sentencia recurrida, debemos concluir la entidad de las objeciones formuladas contra la certeza en que se situó el tribunal de instancia, que no puede ser compartida por la generalidad, privándose así de la objetividad que la presunción de inocencia exige… Por ello hemos de concluir, no solamente con que existen dudas razonables subjetivas en el tribunal de casación, sino que el tribunal de instancia debió objetivamente dudar de la veracidad del testimonio de la menor aparente víctima y, por ello, de la imputación. Lo que implica falta de certeza suficiente para enervar la presunción de inocencia”.

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