Pruebas y exámenes para el abuso infantil

Los episodios de abuso sexual en menores son lamentables, y pueden tener un profundo impacto orgánico y psicológico en las víctimas, además de causar alteraciones en el entorno familiar. Sin embargo, lo más importante cuando un padre, una madre u otro adulto responsable descubre que el niño ha sido víctima de un abuso es por una parte, denunciar cuanto antes y por otra, llevar a cabo los procedimientos médicos de rigor. La mayoría de los pediatras y muchos médicos de familia tienen entrenamiento suficiente para examinar casos que involucren abuso sexual, y si lo consideran necesario, derivarán al menor a un especialista. 

Es fundamental que el examen médico demore lo menos posible, máximo 72 horas después del hecho o de su descubrimiento, ya que muchos signos de lesiones relacionadas con el abuso sexual son temporales. El chequeo debe ser integral, pues muchas veces el abuso sexual está acompañado o es precedido por maltrato físico. 

Las áreas afectadas pueden abarcar la boca, la garganta, el pene, el ano y la vagina; y el médico puede pedir análisis de sangre para verificar presencia de enfermedades venéreas y embarazo, en caso de que la violación haya sido cometida hacia una adolescente en edad reproductiva. Dependiendo del campo, las fotografías de las lesiones pueden ayudar a reconstruir el caso.

Si un menor de su familia o que ud. conoce ha sido víctima de abuso sexual, recuerde que hay asesoría legal especializada que lo puede ayudar a resolver el caso.

 

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