Los problemas del divorcio de parejas mixtas

El aumento considerable de parejas mixtas (de distinta nacionalidad) es comprensible debido a la globalización, la democratización de la movilidad entre países y el mundo del Internet. En España, casi el 20% de los enlaces que se celebran son parejas que proceden de países distintos. Sin embargo, cabe plantearse cómo es el procedimiento de divorcio en este tipo de situaciones: ¿qué tribunal es el competente? ¿qué legislación se aplicará? A la hora de casarse con un extranjero, es importante prever este tipo de detalles.

Las estadísticas nos cuentan que este tipo de parejas tienen una tasa de divorcios mayor que las monoculturales y que dichos divorcios son mucho más complicados, especialmente si existen hijos en común. Hay países que reconocen las sentencias de otros en lo relativo al derecho de familia. Sin embargo, otros no actúan de esta forma, pudiendo provocar situaciones complicadas en que los tribunales de los respectivos países de la pareja dictan sentencias contradictorias.

En el caso de que existan hijos en común de la pareja, todo se complica aún más. Si no se reconoce la sentencia de un tribunal del país de una de las partes, puede provocar problemas a la hora de otorgar la custodia de los hijos menores. Dependiendo de si ambos países están adheridos o no a la Convención de La Haya, la sustracción internacional de menores también puede llegar a ser un riesgo inminente.

La pareja que desee divorciarse, por otro lado, tendrá varias opciones para llevarlo a cabo: si ambos son de países de la UE, podrán divorciarse en el país comunitario en el que residen (aunque no sea el país de origen de ninguno de la pareja o aunque el enlace no se haya celebrado en dicho país donde ahora residen). En su defecto, uno de la pareja podría querer divorciarse en su país de origen y, aunque es posible, prima el lugar de residencia de la expareja.

Sin embargo, si uno de la pareja procede de un país de fuera de la Unión Europea se complica todo más. Es posible que exista más de un tribunal competente y que derive a una situación imposible de solucionar.

Por todo esto, es necesario hablar con especialistas ante estas situaciones, incluso antes del enlace. Existen acuerdos prematrimoniales que, informándose bien sobre las legislaciones de ambos países, pueden evitar muchos dolores de cabeza si la pareja se rompe.

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